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Industria5 sept 2026

El estado de la bioseguridad avícola en Ecuador en 2026

Ecuador cerró 2025 sin brotes confirmados de influenza aviar de alta patogenicidad en granjas comerciales, pero la vigilancia epidemiológica sigue siendo el tema que más preguntas genera entre productores medianos y pequeños. Este es un resumen de lo que cambió en el último año y lo que sigue sin resolverse.

Lo que mejoró

Agrocalidad amplió el muestreo periódico en las provincias con mayor densidad de granjas —Pichincha, Cotopaxi y Tungurahua concentran la mayor parte del monitoreo activo. Los protocolos de bioseguridad de perímetro (control de vehículos, pediluvios, cuarentena de nuevos lotes) dejaron de ser una recomendación y en la práctica ya son un requisito para mantener ciertas certificaciones de exportación.

Lo que sigue siendo un riesgo

La presión sigue viniendo de dos frentes: aves migratorias en las zonas de humedal de la costa, y la informalidad en el transporte de aves vivas entre provincias. Un solo lote sin trazabilidad clara puede exponer a una granja entera, independientemente de qué tan estrictos sean sus propios protocolos internos.

Qué significa esto para nosotros

En Grupo Isabela no compramos aves a terceros ni tercerizamos el faenamiento —una decisión que tomamos hace años precisamente para no depender de la bioseguridad de otra operación. Cada lote que entra a nuestras granjas tiene origen conocido, y cada salida de producto terminado es rastreable hasta esa granja. No es una garantía absoluta contra ningún riesgo sanitario, pero sí es la única forma honesta de reducirlo que conocemos.